Cómo cambia nuestro cuerpo cuando meditamos
Conoce los beneficios de meditar, tanto físicos como emocionales.
Nuestro organismo está adaptado a la actividad constante, sólo interrumpido en parte por el sueño. Incluso cuando dormimos seguimos respirando, el corazón sigue latiendo, nuestros órganos internos siguen funcionando, cambiamos de posición e incluso hablamos y pensamos dormidos.
Conociendo nuestro cuerpo
No obstante, en la mañana amanecemos relajados, tranquilos y listos para un nuevo día. ¿Por qué?
La explicación es muy sencilla. Mientras que durante el día predominan en nuestro cerebro las ondas beta, la actividad cerebral cambia durante la noche a otras longitudes (alfa, theta y gamma) Se ha planteado que éstas inducen la reparación celular y la disminución de la actividad del organismo a un nivel en el cual se estabiliza todo metabolismo y se elevan las defensas del cuerpo.
Cuando algo está mal en nuestro cuerpo o sufrimos un shock, nos desmayamos. En ese estado la conciencia se apaga y surgen las mismas ondas cerebrales que cuando dormimos, y no recuperamos la conciencia hasta el cuerpo se repara. El mismo efecto, mucho más acentuado, se ha observado en los pacientes en estado de coma. Cuando nos sentimos mal, tendemos ha dormir más.
La meditación es un sueño despierto
Que no te sorprenda: está comprobado que cuando meditamos disminuyen las ondas beta y comienzan a predominar las ondas alfa. Entramos así en una fase similar al principio del sueño, pero en un estado consciente.
Consecuentemente, disminuye el tono muscular, la respiración se hace rítmica y profunda, el ritmo cardíaco disminuye y se estabiliza, baja la presión arterial y se liberan inmunoglobulinas que refuerzan las defensas del organismo. Aumenta la creatividad, se elimina el estrés y mejora nuestro enfoque y coeficiente intelectual.
Es por ello que cuando terminamos de meditar, nuestro cuerpo se siente con más energía y vitalidad. Todo esto en sólo 10 minutos de nuestro día.
Existen estudios en los cuales se ha medido la actividad cerebral a maestros en el arte de la meditación, los cuales han alcanzado estando conscientes las ondas theta y gamma y pueden llegar a regular funciones del cuerpo aparentemente inalcanzables. Si ellos pueden, nada te lo impide a ti.